Robo de "El libro del apocalipsis" de Dalí en Francia
Redactado con inteligencia artificial.

Un notable robo ha sacudido Francia con la desaparición de "El libro del apocalipsis" de Salvador Dalí del Centro de Arte Contemporáneo de Issoire. La obra monumental, que pesa 210 kilos, es objeto de una investigación por parte de las autoridades.
Desaparición alarmante
El pasado lunes, Francia fue escenario de un robo impactante cuando se sustrajo "El libro del apocalipsis" del Centro de Arte Contemporáneo de Issoire, ubicado en la región de Auvernia. Esta obra, que había estado en exhibición hasta finales de este mes, destaca por su impresionante valor artístico y patrimonial, ya que su cubierta, diseñada por Salvador Dalí, pesa 150 kilos y está elaborada en bronce con incrustaciones de oro.
Investigación en curso
La Fiscalía de Clermont-Ferrand se encarga de la investigación tras el reporte de la desaparición en la madrugada del lunes. La notoriedad internacional de la obra y el reciente aumento de robos en museos franceses han elevado la preocupación sobre la seguridad del patrimonio artístico en el país. El actual propietario, Christian Karoutzos, definió el robo como "el asesinato del patrimonio francés" en declaraciones a una emisora local.
Una obra con historia
"El libro del apocalipsis" fue creado entre 1958 y 1961 por el editor Joseph Foret, quien reunió a artistas y escritores de renombre como Dalí, Léonard Foujita y Jean Cocteau. La calígrafa Micheline Nicolas dedicó 2.000 horas a trabajar en los 200 pergaminos del libro, seleccionados entre 300.000 pieles de oveja. La obra fue presentada en 1961 en el Museo de Arte Moderno de París y ha recorrido diversas exposiciones hasta su recuperación en 2003 por Karoutzos.
Hipótesis sobre el robo
Las autoridades están considerando dos teorías principales sobre el robo: que la obra fue sustraída por encargo de un coleccionista privado o que los delincuentes pretendían desmantelar la cubierta para vender el valioso bronce. El futuro de "El libro del apocalipsis" permanece incierto, generando una creciente inquietud sobre la protección del patrimonio cultural francés.
